👨🍳 Pasos de Preparación
1. Batir los huevos en un cuenco. Dejar los raviolis que se empapen bien de huevo y pasarlos, uno a uno, por pan rallado. Repetir la operación si fuera necesario hasta que queden bien empanados. Reservar.
2. Pelar los tomates y cortarlos en cubitos. Reservar todo el jugo que suelten. Pelar y picar la cebolla muy menuda y ponerla en una sartén con aceite a fuego muy suave. Pelar el ajo y añadirlo a la sartén. Remover con una cuchara de madera y salar ligeramente.
Cuando esté transparente el sofrito, añadir el tomate y sazonar con sal, pimienta y azúcar. Tapar y dejar cocer suavemente durante veinte minutos, regándolo con el caldo. Picar cuatro o cinco hojas de albahaca en juliana y agregar a la salsa cuando termine la cocción fuera del fuego.
3. Poner una sartén honda o freidora con aceite a calentar. Freír los raviolis en pequeñas tandas, hasta dejarlos dorados y bien crujientes. Poner sobre papel de cocina para que absorba el aceite sobrante. Por último, poner la salsa de tomate templada sobre el centro de la fuente de presentación. Colocar los raviolis alrededor y servir de inmediato. Decorar con una rama de albahaca fresca.