👨🍳 Pasos de Preparación
1. Separar 3 yemas de sus claras. Mezclar las yemas con 1 cucharada grande de azúcar y batir bien hasta que blanquee. Añadir la maicena y seguir batiendo.
Poner un cazo al fuego con la nata líquida y la leche. Cuando la mezcla esté templada añadir las yemas y remover constantemente a fuego suave hasta que empiece a espesar. Retirar entonces y reservar.
2. Precalentar el horno a 180º.
Descongelar la masa quebrada. Derretir la mantequilla. Con ayuda de un rodillo estirar la masa para formar una lámina muy fina. Cortar la lámina en rectángulos de 12 x 6 cm, pintar los rectángulos con mantequilla y espovorearlos con azúcar moreno y meter al horno hasta que se doren. Retirar y reservar.
3. Poner un cazo con ½ vaso de agua y 2 cucharadas de azúcar al fuego. Dejar que hierva la mezcla hasta que forme un almíbar espeso. Bañar los frutos rojos con el almíbar.
Montar el postre alternando láminas de masa quebrada con crema pastelera y culminando con los frutos rojos.