👨🍳 Pasos de Preparación
1. Lavar y secar las berenjenas. Cortarlas en ruedas de un dedo de grosor y salarlas ligeramente. Dejarlas reposar diez minutos en la nevera. Pasado este tiempo, secar con papel absorbente y espolvorear de pimienta de cayena. Rebozar en harina y pasar por un colador para retirar la sobrante. En una sartén con aceite caliente, freír las berenjenas por ambos lados hasta dorarlas ligeramente. Escurrirlas sobre papel de cocina y reservar.
2. Lavar los tomates y quitar los tallos. Picar en cubos menudos. Pelar el puerro y cortar los extremos. Picar en rueditas finas y poner en una sartén con tres cucharadas de aceite. Pochar suavemente. Pelar y picar en cuadraditos la cebolla y añadirla a la sartén. Echar una pizca de sal y de azúcar. Añadir los tomates y el ajo prensado y mover la mezcla con una cuchara de madera. Añadir una cuchara de salvia picada y tapar, dejándolo estofar a fuego suave durante veinte minutos más. Pasado este tiempo, destapar la sartén y dejar enfriar.
3. Engrasar ligeramente con aceite el fondo de una fuente de horno. Colocar las berenjenas en dos hileras, ligeramente montadas y cubrirlas con la salsa de tomate. Escurrir bien la mozzarella si fuera fresca y cortar en rueditas. Repartir por encima de la salsa e introducir la bandeja en el horno precalentado a 200 ºC durante diez minutos. Servir enseguida.